¡Pelusa ya tiene familia!
Gracias infinitas a Javier por abrirle las puertas de su hogar y darle todo el amor que merece.
Gracias también a Milagros y Ana Lucía , por ser el vehículo que hizo posible este nuevo comienzo.
Después de todo lo que pasó, por fin llegó el día en que la vida le sonrió. Había sido abandonada en una veterinaria municipal, y aunque hubo varios intentos para que ella fuera un hogar, ella ya había elegido a Javier como su humano, y por eso siempre volvía a él. Pelu vino con un propósito y lo cumplió: ¡estar junto a Javier!
Gracias a todos los que difundieron su historia, hoy Pelusa esta rodeada de cariño y con una familia que la adora.
Sigamos compartiendo para que más patitas encuentren su hogar.
Porque cada historia como la de Pelusa nos recuerda que las segundas oportunidades existen.











