¡Manchas ya tiene familia!
Su camino no fue fácil, fue rescatada en Cajamarca, mojada, llena de lodo y asustada, siendo perseguida por otros perros, sin que nadie pudiera ayudarla. Pero su historia cambió gracias a personas que decidieron hacer la diferencia.
Gracias a la señora Reina por darle hogar temporal, cuidarla y llenarla de cariño hasta que encontró a su familia. A sus madrinas y padrinos: Malena, Luciana, Rodo e Ivan, por ayudarla y estar ahí cuando más lo necesitaba. Y a la veterinaria que se encargó de cuidarla mientras estuvo en Cajamarca.
Manchas es el reflejo de lo que pasa cuando muchas manos y corazones se unen.
Porque sí… el amor salva, transforma y regala nuevos comienzos.
Sigamos haciendo posibles más finales felices como este.

















