¡Coco ya tiene hogar!
Después de esperar con ternura y paciencia, Coco encontró a Alfredo, su persona para siempre.
Nada de esto sería posible sin el poder de una comunidad que se une por ellos.
Gracias a Diego, quien lo rescató y, junto a su familia, le dio un hogar temporal y lo cuidó con mucho amor; a Jarumi por ser el vehículo que lo acercó a su nueva vida; y a todos los que compartieron su historia.
Sin ustedes, no hay adopciones. Ustedes les dan voz, esperanza y futuro.
Ahora Coco disfruta una vida llena de juegos, amor y compañía. Gracias, Alfredo, por abrirle tu corazón.
En la última foto pueden ver cómo fue encontrado y la transformación que ha logrado gracias a tanto amor y apoyo.
Tú también puedes cambiar una vida. Adopta.









