¡Ozzy ya tiene familia!
Antes lo conocíamos como Carnalito, y ahora su nueva vida comienza rodeado de amor, cuidado y calor de hogar.
Gracias infinitas a María Fernanda y José por abrirle su corazón y demostrarle que ya no habrá más calle fría, que sí existen segundas oportunidades.
Ozzy fue uno de esos perritos invisibles que muchos veían en los parques, durmiendo entre el ruido y el frío. Pero él nunca dejó de confiar, de mover la colita, de buscar compañía. Es muy amigo de Panchito, otro patita que aún espera su oportunidad, pueden ver cómo los encontramos a ambos en el video final.
Gracias a todos los que comparten, ayudan, dan hogar temporal y adoptan. Cada gesto cuenta. Cada historia salva.
Ayúdanos ahora a encontrar un hogar para Panchito, su gran amigo, y también a los demás patitas que aún sueñan con tener un hogar lleno de amor.
Gracias por creer en las segundas oportunidades.









